El movimiento

El movimiento austriaco de protección animal se ha considerado durante mucho tiempo uno de los que más éxito ha cosechado en todo el mundo. Entre los años 1998 y 2008 se consiguió reformar considerablemente la legislación por el bienestar animal en Austria; se logró la prohibición de granjas peleteras, del uso de animales salvajes en circos, de la experimentación con grandes simios, del uso de jaulas en batería para gallinas y de la tenencia de conejos en jaulas. También se consiguió la implantación de una fiscalía de animales. Todos los partidos políticos parlamentarios se comprometieron a implementar una ley de protección animal a nivel federal. Estas victorias se consiguieron gracias a un activismo inteligente, mediante manifestaciones regulares, trabajo mediático, “lobbying” y actos de desobediencia civil.

Sin embargo, no todo el mundo estaba contento con las victorias logradas por el movimiento. Las leyes que mejoraban el bienestar animal, como la prohibición de las jaulas de batería y de la industria peletera, chocaban con los intereses económicos de la industria animal, lo que hacía que muchos políticos se echasen atrás a la hora de apoyar estas leyes. Pero los activistas lograron usar el apoyo de la sociedad para generar una presión sobre estos políticos, lo cual les obligó finalmente a implementar estas reformas. Es comprensible que esta realidad haya generado un incremento de la tensión entre la industria de explotación animal y los políticos por un lado, y las exitosas campañas animalistas por el otro.

International Campaign for Human Rights in Austria – english@shameonaustria.org