Investigación

En los años 2006 y 2007 autores desconocidos causaron en varias ocasiones daños materiales a la empresa de ropa „Kleider Bauer“, que era también semanalmente objetivo de manifestaciones anti-peletería. Después de estos ataques, los dos dueños de la empresa tomaron parte en una reunión secreta con personalidades dirigentes de la policía y del ministerio del Interior. Posteriormente los medios revelaron del contenido de aquella reunión que el jefe de la policía no pudo encontrar ningún indicio de una relación entre los daños materiales y las manifestaciones. A pesar de ello, sorprendentemente el director general de seguridad pública de la policía ordenó „agotar todas las posibilidades administrativas para prohibir las manifestaciones frente a las sucursales“.

Pero esto solo fue el comienzo. La decisión sin duda más significativa de la reunión fue la fundación de una unidad especial de investigación de la Comisión Especial de la policía dirigida hacia conocidos activistas y organizaciones de la defensa animal. Para esta misión se dispuso de 33 policías especialmente formados en la material Durante los siguientes 12 meses comenzó una operación de espionaje de gran envergadura: todas las conversaciones telefónicas de los más importantes dirigentes de campañas fueron escuchadas y se registraron todos los movimientos a través de la localización de los teléfonos móviles, se leyeron todos los correos electrónicos (incluso los que tenían años de antigüedad), se infiltraron espías en las organizaciones y se instalaron cámaras y micrófonos ocultos en coches, oficinas y viviendas privadas.

Los daños materiales causados por atentados no esclarecidos contra la industria de explotación animal en los últimos diez años ascendían supuestamente a 600.000 € (aunque el 70% de esta cantidad fue desmentida en su momento por la empresa de seguros responsable). Sin embargo la policía no vaciló en invertir varios millones de euros en las investigaciones. En una entrevista secreta con el diario de noticias austriaco „Österreich“, un funcionario policial de la Oficina Criminal Federal declaraba „cuando investigamos a traficantes de droga, acusados de pornografía infantil o rusos sospechosos, cada hora extra representa un problema. Pero en este caso el dinero nunca ha sido un problema.“

International Campaign for Human Rights in Austria – english@shameonaustria.org